martes, 20 de noviembre de 2012

El samurái y el monje

  

Un día, un samurái preguntó al maestro zen Hakuin:

-¿Existe el infierno? ¿Y el paraíso? Y si existen, ¿dónde se encuentran sus puertas? ¿Y cómo se hace para entrar?

Ese samurái era un espíritu simple. No se complicaba con la filosofía y sólo quería saber cómo entrar en el cielo y evitar el infierno. Para responder, Hakuin adoptó un lenguaje al alcance del samurái.

-¿Quién eres? -preguntó.

-Yo soy un samurái -contestó el hombre.

En el Japón, el samurái es un guerrero perfecto que no vacila un segundo en dar su vida cuando es necesario.

-Soy el primero de los samuráis -continuó orgulloso el visitante-. Hasta el emperador me respeta.

-¿Tú eres un samurái? -se burló Hakuin-. Más bien pareces un miserable bribón.

Herido en su amor propio, el samurái olvidó el motivo de su visita y desenvainó la espada.

-Ésa es una puerta -dijo Hakuin sonriendo-. La espada, la cólera, la vanidad, el ego son puertas del infierno.

El samurái comprendió la lección y volvió a envainar la espada.

-Y ésa es otra puerta, la del paraíso... -comentó Hakuin.

martes, 10 de abril de 2012

La sombra

Se dice que todos los seres humanos tenemos un lado obscuro de nuestra personalidad, rasgos o características que preferimos mantener ocultos o simplemente desconocemos de nosotros mismos, posiblemente podamos percibir que albergamos dentro de nosotros algunos sentimientos que no son de nuestro completo agrado, como cuando sentimos envidia, cuando sentimos el deseo de venganza, o cuando nos complacemos muy secretamente de la desventura de otros y si  se  trata de alguien a quien consideramos nuestro enemigo, mucho mejor; Yo he percibido ligeramente  la sombra en algunas personas cuando las escucho decir ante la toma de una difícil decisión:  “De que lloren en su casa o en la mía, pues mejor que lloren en su casa ” o también ejemplificado en el dicho popular que dice “El que nace pa’tamal; del cielo le caen las hojas” como si la desgracia de una persona fuera consecuencia exclusiva de sus actos y omisiones, he percibido la forma más sutil de la sombra cuando escucho a las personas burlarse de otras, cuando veo que alguien abusa de algún minusválido o se niega a prestar ayuda a algún discapacitado; para muchos de nosotros esto es ya casi normal, el desinterés que existe entre las personas, y la falta de compasión es el típico “Ese es su problema y no el mío”. Sé que para muchos es difícil admitir abiertamente e inclusive ante nosotros mismos que tenemos esos sentimientos obscuros, sin embargo ahí están, se dejan ver a veces, aunque la mayoría del tiempo permanezcan  sumergidos en nuestra inconciencia.
Existen formas y actos más evidentes de la obscuridad del ser humano, solo basta con ver las noticias o leer el periódico local un solo día, casi todo trata de los hechos en los que los perpetradores de los crímenes sucumbieron ante sus demonios; pero esos son “ellos”, los delincuentes, los criminales, en ellos es fácil reconocer el lado obscuro, su maldad es evidente  y eso nos lleva a pensar que en comparación nosotros somos unos seres de luz, prácticamente unos santos.
 ¿Y como será para el resto de nosotros, “los normales” ? Los que vamos a misa los domingos, los que no robamos en las empresas en las que trabajamos, los que damos una limosna de vez en cuando al anciano que mendiga en las calles, los que pagamos nuestras deudas puntualmente, los optimistas y positivos, los que meditamos, hacemos yoga y leemos kilos de libros de superación personal, ¿Existe en nosotros un lado obscuro? La respuesta la podemos saber solo si tenemos el valor de ir en búsqueda de ella en lo más profundo de nuestro ser  o bien si algún día pasa algo en nuestras vidas que nos arroje en la cara nuestro lado más obscuro y nos pase como le ocurrió al famoso personaje del extraño caso del Dr. Jakyll y Mr. Hedy, quien contaba con una personalidad dulce y apacible la mayor parte del tiempo  y otra, todo lo contrario, lleno de ira, odio y vergüenza.
Dice el famoso Psiquiatra Carl G. Jung en el libro “El encuentro con la sombra- El poder del lado oculto de la naturaleza humana” del cual es coautor que: “La sombra personal se desarrolla en todos nosotros de manera natural durante la infancia. Cuando nos identificamos con determinados rasgos ideales de nuestra personalidad -como la buena educación y la generosidad, por ejemplo, cualidades que, por otra parte, son reforzadas sistemáticamente por el entorno que nos rodea. No obstante, al mismo tiempo, vamos desterrando también a la sombra aquellas otras cualidades que no se adecuan a nuestra imagen ideal -como la grosería y el egoísmo, por ejemplo-. De esta manera, el ego y la sombra se van edificando simultáneamente, alimentándose, por así decirlo de la misma experiencia vital”.
Esto podría significar que todos los seres humanos tenemos una sombra que nos acompaña durante el largo de nuestras vidas y que para conocernos bien y completamente tenemos que enfrentarnos y descubrir nuestro propio lado obscuro.
La pregunta obligada ahora es: ¿Cómo?, ¿Cómo podemos descender a las profundidades de nuestro ser sin que con el descenso se lesione nuestra auto imagen con la obscura verdad que se esconde en el sótano de nuestro “Yo más oculto” ? y la siguiente pregunta es: ¿Y luego, que voy a hacer? Esta última pregunta es la que nos deja inmóviles ante la posibilidad de ir en búsqueda de nuestra sombra. Solo que… nuestro encuentro es inevitable y ocurre cuando menos nos lo esperamos; dice el mismo autor: sólo podemos ver a la sombra indirectamente a través de los rasgos y las acciones de los demás, sólo podemos darnos cuenta de ella con seguridad fuera de nosotros mismos cuando, por ejemplo, nuestra admiración o nuestro rechazo ante una determinada cualidad de un individuo o de un grupo -como la pereza, la estupidez, la sensualidad o la espiritualidad, pongamos por caso- es desproporcionada, es muy probable que nos hallemos bajo los efectos de la sombra. De este modo, pretendemos expulsar a la sombra de nuestro interior proyectando y atribuyendo determinadas cualidades a los demás en un esfuerzo inconsciente por desterrarlas de nosotros mismos.” Esto, en otras palabras más simples significa que podemos ver nuestra propia sombra reflejada en otras personas cuando lo que percibimos en ellas es algo que nosotros mismos proyectamos, es decir, los demás son nuestro espejo y si vemos en otros la grosería, el egoísmo, el desdén, el desinterés y la maldad y reaccionamos de manera desproporcionada, escandalizándonos por lo que presenciamos o vemos, es porque existe también dentro de nosotros y es por eso que lo rechazamos tan duramente.
La psicoanalista inglesa Molly Tuby describe seis modalidades diferentes para descubrir a la sombra en nuestra vida cotidiana:
·         En los sentimientos exagerados respecto de los demás. («¡No puedo creer que hiciera tal cosa!»«¡No comprendo cómo puede llevar esa ropa!»)
·         En el feedback negativo de quienes nos sirven de espejo. («es la tercera vez que llegas tarde sin decírmelo. »)
·         En aquellas relaciones en las que provocamos de continuo el mismo efecto perturbador sobre diferentes personas. («Sam y yo creemos que no has sido sincero con nosotros.»)
·         En las acciones impulsivas o inadvertidas. («No quería decir eso.»)
·         En aquellas situaciones en las que nos sentimos humillados. («Me avergüenza su modo de tratarme.»)
·         En los enfados desproporcionados por los errores cometidos por los demás. («¡Nunca hace las cosas a su debido tiempo!» «Realmente no controla para nada su peso.»)

También podemos reconocer la irrupción inesperada de la sombra cuando nos sentimos abrumados por la vergüenza o la cólera o cuando descubrimos que nuestra conducta está fuera de lugar. Pero la sombra suele retroceder con la misma prontitud con la que aparece porque descubrirla puede constituir una amenaza terrible para nuestra propia imagen". (sic)

El concepto de la sombra evidentemente no es nuevo, los antiguos griegos inscribieron en el templo de Apolo dos frases muy significativas hasta la fecha, la primera de ellas fue  ”CONOCETE A TI MISMO”, lo cual significa obviamente Conoce todo de ti ,muy especialmente tu lado obscuro y la otra “NADA EN EXCESO”  esta frase solo puede aplicar a quienes han conocido ya el fondo de su lujuria, su ira, su orgullo, su rabia, su gula- en general todos los vicios o pudiésemos decir todos los pecados-  cabe aclarar que en algunos no ha de ser un fondo profundo, solo que debemos saber cuál es nuestro limite, hasta donde somos capaces de llegar, que otra parte de nosotros esta oculta a la vista de todos inclusive escondida para nuestros propios ojos, solo haciendo consiente lo que esta inconsciente dentro de nosotros es que lograremos convertirnos en seres que crecen y que trascienden, "si la negación persiste, ni siquiera nos daremos cuenta de que no nos damos cuenta".

martes, 18 de octubre de 2011

El espejo de mi amiga

Una hoja en blanco para mí siempre ha representado una oportunidad para expresarme, para comunicarme con los demás, recuerdo que cuando era una jovencita, la mejor forma que encontré para hacer contacto con mis emociones fue la escritura, inclusive llegue a elaborar algunas poesías y prosas poéticas. Ya han trascurrido algunos años desde ese entonces y ahora de nuevo escribo para contactar con mis sentimientos, para aclarar mis emociones y de ser posible para aportar al crecimiento de alguien más.
Conversaba en días pasados con una amiga muy querida y me pregunto que si yo creía en esa “teoría” que refiere que como es adentro… es afuera. Yo, conociendo no obstante la respuesta, le pregunte ¿Por qué? Y me dijo con una expresión de lo más angustiosa, "es que cuando yo me veo en el espejo no me gusta lo que veo, no me gustan las circunstancias que rodean mi vida, no me gusta mi empleo, no me gusta que el dinero es escaso", etc.
Una de las cosas mas enriquecedoras en mi vida, son mis amigas, esas mujeres afanosas, diligentes,  astutas, amables, sensibles,  perseverantes y hermosas que son las hermanas que no tuve, es por lo que me dolió saber que mi amiga se veía a sí misma, desagradable  cuando se reflejaba su imagen en el espejo. En realidad no creo poder llegar al punto cierto de decir “que bien conozco fulanita o zutanita”, pues reconozco que la vida interior de cada persona es tan intima que rara vez se muestra y/o se comparte con alguien más. Es poco frecuente que las personas compartan que tienen miedo o pensamientos invasivos, obsesivos y en general medio raros, así como esos sueños que todo el ser humano tiene en los que ocurren cosas que avergüenza contarlos, por absurdos y extraños, pero todo eso es normal, ese tipo de pensamientos y sueños TODOS los tenemos y el que diga que nunca ha soñado cosas muy raras como para contarlas está mintiendo; lo que no es normal es que una vea su imagen el espejo y diga:  "Que fea soy, que gorda y que desagradable me siento". Estos pensamientos son una poderosa señal de que algo en nuestro interior también nos desagrada y nos incomoda tanto como esa imagen que refleja ese espejo, tal vez el principio hermetico,  si aplique y verdaderamente como somos por dentro somos por afuera y como es arriba es abajo. Pienso que la existencia de cualquier circunstancia fuera de nosotros es el reflejo de lo que habita en nuestro interior, ¿Que es lo que se oculta tras esa imagen que nos desagrada tanto? Y ¿si nos desagrada tanto, será tan obvio como lo es para mí, que entonces se carece de una autoaceptación? De una autovalía (autoestima) adecuada. La famosa autoimagen; de eso es de lo que estoy hablando, de la forma en la que nos VEMOS y la medida en la que nos aceptamos como somos; se dice fácil y lo es para muchos, pero para otros no lo es tanto, al contrario es difícil, doloroso, llegar a aceptarse y quererse, puede ser un verdadero suplicio recorriendo un camino bastante tortuoso hasta llegar a la verdad del porque nos autolastimamos comiendo o fumando, o bebiendo o inclusive involucrandonos con personas destructivas. En el caso de las personas obesas por ejemplo;  ( y si alguien que este leyendo esto es obeso y me puede desmentir le ruego lo haga ) la autoaceptación es muy difícil, mas en estos tiempos en los que la delgadez de la figura en lo particular femenina es lo socialmente aceptable, amén de las complicaciones físicas que trae consigo la obesidad y de los señalamientos por parte de algunos ignorantes que afirman que para adelgazar solo se requiere fuerza voluntad, que para bajar de peso lo único que hay que hacer es comer menos, o que los gordos están así porque son indisciplinados y flojos. Todo eso es absolutamente falso, existen otros factores que determinan la obesidad y algunos de los más importantes tienen que ver con aspectos psicológicos, que además, se traducen en consecuencias tales como una imagen corporal distorsionada. Refiere la doctora en nutrición Eliana Silvestri, en su ensayo Aspectos psicológicos de la obesidad,  que imagen corporal es la representación psicológica subjetiva que puede llegar a ser sorprendentemente diferente de la apariencia real (cash & Pruzinsky, 1990). La imagen corporal clásicamente (Slade 1994) se la define como la representación que se tiene del tamaño, contornos y forma del cuerpo y el sentimiento que trae aparejado sus características y las de sus diferentes partes constitutivas.
Es frecuente escuchar que las personas obesas comen por ansiedad como si fuera algo fácil entender o como si la ansiedad se presentara como algo absolutamente incontrolable y no es así, sépase que la ansiedad consiste en el conjunto de reacciones físicas y psicológicas que ocurren ante la presencia de un peligro. La respuesta de ansiedad se encuentra presente desde el nacimiento, siendo un mecanismo natural con el que nacemos. La ansiedad no solo aparece por peligros externos y objetivos, sino también por otros de carácter interno y subjetivo, e incluso por miedos inconscientes. Si la reacción de ansiedad es muy intensa ya sea porque la amenaza realmente sea enorme o porque nuestros mecanismos de respuesta ante los peligros esté desajustado, la reacción física y psicológica lejos de ayudar a hacer frente a la amenaza, se transformará en un peligro agregado. La alarma interna que supone la ansiedad, no debe alcanzar niveles excesivamente elevados, si así lo hiciera hay que reducirla. La mejor forma de reducir la ansiedad es eliminar el peligro que la ha provocado, pero no siempre es posible, en especial cuando el peligro es interno, subjetivo o inconsciente. El comer, o más exactamente masticar, al suponer un gasto de energía y al implicar una forma de desgarrar y triturar (actividad un tanto agresiva) se transforma en una forma de reducir la ansiedad, forma rápida y pasajera pero al alcance del paciente. Si el comer como recurso anti ansiedad se transforma en algo habitual con el tiempo se engordará, incluso estableciendo en algunas personas un círculo vicioso donde la ansiedad se reduce comiendo, por ende engordando, y este aumento de peso genera un motivo de alarma, de preocupación, por lo que nuevamente aparece la ansiedad y una vez más se come como mecanismo compensador.
He llegado a comprender que lo que nos engorda no es la comida, sino la relación que tenemos con ella, para muchos la comida o los alimentos en general tienen un significado  y un valor simbólico, por ejemplo cuando hablamos de pastel y bolsitas de dulces yo inmediatamente lo asocio con fiesta de cumpleaños y diversión o cuando pienso en las palomitas de maíz y los nachos, lo asoció a un momento muy grato de esparcimiento que en mi caso ir al cine.
Este valor simbólico puede aparecer unido a diferentes circunstancias. El simbolismo con el que están cargados algunos alimentos, o mejor sería decir, el simbolismo especial que algunos de ellos tienen, puesto que prácticamente todo lo que comemos evoca en nosotros una valoración más allá de los puramente alimenticio, se da de manera individual para cada persona, no pudiendo, pues extrapolar nunca el significado que tiene una comida para una persona a otra.

Talvez lo que se pueda resumir de todo esto, es que las personas con sobrepeso tienen una relación con la comida en la que esta última los compensa, los tranquiliza, los acompaña (pues, la comida nunca te abandonará), y llena un vacío que nada tiene que ver con el estomago sino con la necesidad de afecto y aceptación;  así que a mi hermosa amiga quiero decirle que la quiero mucho y la acepto como ella es, sin juzgarla, sin pretender cambiarla y que la acompañaré en esta senda que ha decidido emprender, el camino a una vida más saludable en todos los sentidos.

viernes, 29 de julio de 2011

Salvando a los niños, nos salvamos TODOS

Es muy difícil para cualquier madre pensar que el padre de sus hijos podría lastimarlos para hacerle daño a ella, o por su propia ineficacia para enfrentar sus carencias afectivas; lo inimaginable es que se pudiese atrever a asesinarlos, prenderle fuego a sus cuerpos, incendiar la casa y después darse el mismo un tiro para evitar enfrentar las consecuencias de sus actos. Esta dramática historia es lo que aconteció el 21 de junio de este año en Chula Vista California, Estados Unidos, cuando aproximadamente a la 1:37 de la madrugada de ese fatídico martes, los bomberos encontraron los cuerpos calcinados de un hombre y dos adolescentes dentro de una vivienda que ardió en llamas esa madrugada.
La autoridad de esa Ciudad Fronteriza con México catalogó el incidente como un homicidio - suicidio, el vocero de la policía indicó que los cuerpos presentaban una herida de bala y después fueron quemados, además los tres occisos fueron encontrados en distintas habitaciones de la casa. Las víctimas eran de 15 y 13 años de edad, el homicida fue el padre de ambos y aparentemente, la madre de los adolescentes estaba separada del padre, así que ella fue la única sobreviviente.
Una quisiera pensar que estos hechos son casos aislados, sin embargo algo terrible está ocurriendo al sur de California pues este homicidio- suicidio fue el cuarto que sucedió en el condado de Sandiego, durante los meses de mayo y junio pasados, el 13 de junio murió una mujer a manos de su esposo, el hombre sobrevivió a su intento de suicidio, gracias a la intervención de la policía.
El 2 de junio encontraron los cuerpos de Mary Alvarez, de 41 años y de sus dos hijos, de 12 y 10 años, después de que la policía encontró el cadáver de su pareja sentimental en un vehículo en una carretera de cuota también en Chula Vista CA. El 24 de mayo murió una madre con sus dos hijas, así como el padre de ambas, en esta ocasión los cuerpos del padre y las hijas fueron encontrados flotando en la piscina de la casa y el de la madre en la tina del baño dentro del hogar de la familia, al inicio de las investigaciones las autoridades estimaban que habían muerto ahogados pero las verdaderas causas de las muertes no se han dado a conocer, sin embargo aclararon que dentro de la casa encontraron una carta póstuma (típica en los suicidios) firmada por ambos padres.
El quinto caso de homicidio- suicidio se dio a conocer el día 4 de julio, cuando oficiales de la policía de Oceanside, California, encontraron los cuerpos de un hombre de 53 años de edad y una mujer de 43 años en su condominio y junto a ellos la nota con fecha del 24 de junio, en la cual el hombre indicaba que mató a su esposa y luego se quitó la vida.

Los acontecimientos aquí narrados, casi no se pueden creer, la pregunta obvia es ¿Qué hace a un hombre asesinar a su pareja y los hijos para luego suicidarse? Por supuesto que los datos de los verdaderos móviles en estos casos se desconocen y actualmente siguen bajo investigación; una puede empezar a racionalizar los acontecimientos con un montón de estadísticas que tienen que ver con la violencia intrafamiliar o con las evidencias de que aún después del divorcio los cónyuges quieren seguir controlando a sus ex parejas por medio de los hijos de ambos, pero todo esto solo serían conjeturas y  especulaciones de mi parte que no sé nada de esas cosas; sin embargo hasta por el ojo menos especializado se puede observar al menos un punto coincidente; El agresor es un homicida del género masculino.
De hecho son pocos los casos conocidos en los que la madre asesine a sus propios hijos y luego se suicide, como el de Marie Moore en Orlando Florida (2009), quien mató de un disparo en la nuca a su hijo y luego ella se mató, accionando la misma arma.  Estos hechos no son ajenos a nuestro país, pues apenas el 7 de mayo 2011, en Salvatierra, Guanajuato, México, Claudia Villagomez Lopez, de 28 años de edad, fue trasladada al hospital por su esposo después de que al llegar Este a su casa encontró a sus hijos de 8 y 10 años muertos en su domicilio y  a su esposa apenas con vida, quien al parecer había ingerido una gran cantidad de pastillas.
También habido quienes asesinan a sus hijos para ocultarlos por la vergüenza que envolvió las circunstancias en las que fueron procreados; como el caso de la maestra de biología Johana Andrea Macías, de 24 años, en Colombia que en junio de 2009 procreo un bebe, a los días fingió que le había sido secuestrado, sin embargo después se supo que ella por temor a un examen de ADN que le exigía su pareja sentimental, lo asesino y lo aventó a un barranco.
En este mes se llevo a cabo  un proceso penal que llamó la atención del mundo entero, el de Casey Anthony, una mujer de 25 años que en el estado de Florida, Estados Unidos,  fue enjuiciada y absuelta por homicidio en primer grado de su hija de dos años de edad y quien únicamente fue declarada culpable por haber mentido en reiteradas ocasiones a la autoridad acerca de la “desaparición de su hija” y no haberla reportado, sino has un mes después de ocurridos los hechos (obstrucción de la justicia) . Existen también casos documentados de abusos cometidos en contra de los propios hijos por madres que deliberadamente los enferman o lesionan  bajo el denominado síndrome de Munchausen, en el que Las madres causan daño a sus hijos y luego mienten sobre el origen de las extrañas dolencias para satisfacer su enfermiza necesidad de llamar la atención, a veces para salvar su matrimonio o ganarse la simpatía de los demás apareciendo como víctimas.
Estos son relatos terribles en los que es difícil saber quién es el auténtico victimario, que puede tomar la forma de Ingnorancia, la pobreza, la apatía, el maltrato y abuso  infantil, y de violencia hacia la mujer o tal vez de una depresión profunda, de algún episodio inclusive de locura temporal (excluyente muy socorrida en los juicios en Norteamérica) o de muchas otras, sin embargo, de lo que no puede quedar ninguna duda es de que las irrefutables víctimas son los menores, los hijos que seguramente esperaban recibir de sus padres amor y sobre todo protección y al final de sus vidas lo que encontraron fue a un padre o madre asesinos.
El Dr. Scott Peck; quien en su libro : “El mal y la mentira” sostiene la tesis de que el mal puede definirse como una forma específica de enfermedad mental y que debe someterse a la misma intensidad de investigación científica que se dedicaría a otra importante enfermedad siquiátrica;  Él afirma que cualquier terapeuta experimentado sabe que los padres que no quieren a sus hijos abundan y que la gran mayoría de esos padres mantienen al menos una simulación de ese amor; dice, además textualmente; “La víctima más típica del mas es el niño. Es de esperar que así sea, porque los niños no solo son los miembros más débiles y más vulnerables de nuestra sociedad, sino también porque los padres ejercitan un poder sobre las vidas de sus hijos que es esencialmente absoluto. El dominio del amo sobre el esclavo no es muy diferente del dominio del padre o de la madre sobre un niño. La inmadurez y resultante dependencia del niño exigen esta posesión de gran poder por parte de los padres, pero no excluyen el hecho de que este poder, como todo poder, está sujeto a abusos de varios grados de malignidad…“(sic).
Es importante que sepamos que en México TODOS podemos y debemos intervenir acudiendo a las autoridades a denunciar ya sea ante el DIF,  el Agente del Ministerio Publico o un Juez Familiar; cuando tengamos conocimiento de que un niño está siendo abusado, maltratado, que fue abandonado, o dicho en otras palabras, sea víctima de la violencia intrafamiliar;  la cual podemos definir como: un acto u omisión con la intención de dominar, someter, controlar, agredir física, verbal, psicoemocional o sexualmente a cualquier integrante de la familia con el propósito de causar un daño, esto es, una pérdida o menoscabo físico o mental a cualquiera de los integrantes de una familia.
En nuestro sistema judicial, cuando se trata de los derechos de los niños, la sociedad entera tiene la facultad de solicitar la intervención del Estado para que los niños sean rescatados inclusive hasta de sus propios padres. SALVANDO A LOS NIÑOS, NOS SALVAMOS TODOS.
Nota adicional: Los fundamentos legales para la observancia del interés superior de los menores; son Los artículos 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 3 y 4 de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes; 2, fracción I y 4, fracción I de la Ley de los Derechos de las Niñas y Niños en el Distrito Federal, en concordancia con los diversos preceptos 3 y 9 de la Convención sobre los Derechos del Niño (ratificada por el Estado mexicano y publicada en el Diario Oficial de la Federación el veinticinco de enero de mil novecientos noventa y uno) .

lunes, 27 de junio de 2011

Abre la puerta y entra en tu morada

Hablaba con mi hermano hace dos días de la manera en la que podríamos enriquecer su blog adicionando algunos videos  en los que yo le haría una entrevista  con preguntas que permitieran a los  seguidores de su blog (www.trans-formateyaconpacobazan.blogspot.com) conocerlo de una manera más personal e intima, de tal manera que mediante las preguntas correctas pudiese obtener las respuestas correctas y profundizar en el conocimiento que él quiere trans-mitir a todo el que quiera aprender las técnicas del la PNL (programación neurolingüística) y del networking.
Fue interesante escuchar su respuesta que obviamente fue positiva, ya que a la gran mayoría de nosotros nos cuesta trabajo intimar con el resto del mundo, no es sencillo, mucho menos fácil presentarnos ante los demás tal y como somos, especialmente cuando estamos en una posición de liderazgo como la que él tiene, considerando además que es un hombre latino, jefe de familia y modelo a seguir en su negocio de amway por literalmente “miles de personas”. Una de sus grandes fortalezas es siempre mostrarse tal cual es, como dirían los vecinos del norte, con mi hermano “Wath you see is wath you get”.  Esto puede sonar sumamente sencillo y sin ninguna atribución especial, sin embargo  el tema relativo a “mostrémonos como somos” tiene mucha tela de donde cortar, que va desde lo chusco hasta lo profundo, como por ejemplo lo que comúnmente ocurre cuando estamos buscando pareja, que es cuando mostramos lo mejor de nosotros, es más, hasta le ponemos un extra de atención, consideración y cariño (aunque fingido)  a todo lo hacemos, hacemos un esfuerzo por proyectar nuestra mejor imagen, mostramos la mejor versión de nosotros mismos; por supuesto lo que a veces no consideremos es que, el o la prospecto está haciendo exactamente lo mismo. ¡Es realmente de risa como al pretender engañar, nos engañamos a nosotros mismos!.
Mostrarse como uno es realmente, es una tarea de hombres y mujeres valientes que se conocen y aman a sí mismos ¿Que interesante, verdad? Pues, contrariu-sensu ( o al revés volteado) significaría que no mostrarse como uno es y el presentarse con una u otra mascara es equivalente a no conocerse y a no amarse.
Permíteme ejemplificar con una brevísima historia; imagínate que vas caminando por un lugar  habitual, digamos que caminas de tu casa a la casa de tu vecino, el que frecuentas más seguido y en la medida que te vas acercado te das cuenta que se va haciendo cada vez más familiar, al grado que cuando llegas, te encuentras ante una puerta que es igual a la de tu propia casa y tocas a la puerta como siempre lo haces, esperas unos minutos a que alguien abra y cuando lo hace, ERES TU!
Esa sensación es la que experimentas cada vez que inicias en el camino del autoconocimiento, es como tocar una puerta y tú mismo eres quien responde y te invita a pasar a la intimidad de su morada, donde habita tu Yo, donde se han recopilado tus recuerdos más remotos, donde habitan tus sueños, tus anhelos, tus miedos, tus creencias,  ahí dentro de esa morada esta TODO el conocimiento, todos los sentimientos, ahí está también TODO el amor a ti mismo y al mundo entero, ahí inclusive , aguardando con gran paciencia hasta la llegada de este día; esta lo Divino, porque Él también habita dentro de Ti!

viernes, 17 de junio de 2011

Insensible, solo hasta que duele.

Cuando presentimos que se avecina el DOLOR, nuestro instinto nos provoca huir de él, sin embargo en la mayoría de las veces no es posible huir cuando el dolor tiene que ver con circunstancias que involucran alguno de nuestros hijos, por ejemplo cuando enferman, cuando se lastiman, cuando nos dejan, cuando desaparecen o cuando mueren. Viviendo en Tijuana he tenido que asistir a mas servicios funerarios de los que debe asistir una persona quizá en toda su vida, doy gracias a Dios que no se trata de alguien de mi familia, pero sí de mis amistades, de quienes fueron mis compañeros de escuela, de mis vecinos y conocidos, la mayoría han muerto a manos de la delincuencia o como resultado de enfermedades terminales como el cáncer; ha sido particularmente doloroso para mi ver el sufrimiento con el que las madres de estos seres, lloran ante los cuerpos de sus hijos muertos. 
¡Es lo más doloroso que he tenido que presenciar en mi vida!
Me pregunto ¿cómo y cuando llega la resignación a esas personas que deben sobrellevar semejante pérdida?
Una tarde cuando me disponía a asistir a la misa en memoria de una amigo que había sido secuestrado y muerto; se lo pregunte a una Mujer mayor, gracias a quien aprendí lo poco o mucho que sé de la religión católica y le dije: ¿Como lo soportan, de dónde sacan la fuerza? señalo con su dedo índice hacia el cielo y contesto: de Él; ante esa respuesta tan sencilla pero determinante de su parte, me di cuenta que su fe en Dios, al menos en ese momento era mayor que la mía; y no me apena decirlo ya que también he aprendido que la fe en Dios no es una línea recta que permanece constante durante toda la vida, es más bien como una línea ondulante, con cúspides y valles, además, después de un valle profundo siempre encontraremos una cúspide mas alta; yo ese día me encontraba en el valle de mi Fe.
Recuerdo haber dicho a mi mejor amiga, que no sabía porque me afectaba tanto esa muerte, si nos habíamos dejado de ver por  más de 20 años, no éramos compadres ya ni siquiera vecinos, yo no conocía a sus hijos ni Él a los míos, de hecho recientemente nos habíamos vuelto a reencontrar en la vida. Quizá era porque de niños fuimos muy buenos amigos, recuerdo haber jugado mucho en su casa, enfadamos a sus hermanas mayores con nuestros gritos y carcajadas de chamacos, recuerdo perfectamente la cocina de su casa, me gustaba que había una mesa justo frente al refrigerador, su casa me parecía enorme era de color amarillo dorado, recuerdo el patio trasero de su casa donde había un salón pequeño  y en la parte de enfrente un jardín muy lindo lleno de rosales, los cuales por supuesto despelucábamos cada rato con la pelota cuando jugábamos a los quemados. El día de su velorio ( hace poco mas de un mes) Yo  no daba crédito cuando lo vi, ahí inerte, con todos los signos que acompañan a la muerte; piel pálida, ojos hundidos, cutículas retraídas, uñas amoratadas; algo dentro de mi todavía se resistía a creerlo y eso que lo estaba viendo!. Me convencí de que si era Él cuando vi a su madre abatida por el dolor, abrazada de su padre y Él a su vez de una de sus hijas; sentí un escalofrió acompañado de un sobresalto, como cuando lo sorprende a una algo que provoca susto y luego miedo y baje mi mirada rápidamente, lo dude un poco, pero me acerque… sentía como vergüenza de presentarme ante ella  con esa pena tan grande, y yo sin saber que carajos decirle! Era una muerte tan absurda! pero tenía como una necesidad de abrazarla y así lo hice; después me acerque hasta su hermana la mayor y me reconoció de inmediato, con ella si puede hablar algo, le dije que lo lamentaba muchísimo que últimamente nos habíamos encontrado de nuevo su hermano, otros compañeros de la primaria y yo, que aunque habían pasado muchos años yo lo apreciaba bastante, pues habíamos sido buenos amigos, “éramos unos traviesos contigo, pero, ya pasaron muchos años de eso”, le dije y ella con una casi imperceptible sonrisa me dijo: “fue ayer... fue ayer”, la abrace fuerte, me despedí  y sentada en una banca lloré la muerte de mi amigo.
El secuestro, la tortura, la mutilación de los cuerpos para infringir un mayor miedo en los familiares, las amenazas, la extorción, el homicidio, el abuso sexual, la pedofilia; son evidencias contundentes de que existe la maldad en el ser humano o ¿es acaso solamente mi interpretación de la realidad?
Erich Fromm en su libro “El corazón del hombre”; expresa que con la violencia está relacionado el impulso hacia el control completo y absoluto sobre un ser vivo, animal u hombre. Este impulso es la esencia del sadismo. En el sadismo, como se dijo en El miedo a la libertad,  el deseo de causar dolor a otros no es lo esencial. Todas las diferentes formas de sadismo que podemos observar se remontan a un impulso esencial, a saber, el de tener un dominio completo sobre otra persona, convertirla en un objeto desvalido de nuestra voluntad, ser su dios, hacer con ella lo que se quiera. Humillarla, esclavizarla, son medios para ese fin, y el propósito más radical es hacerla sufrir, ya que no hay dominio mayor sobre otra persona que obligarla a aguantar el sufrimiento sin que pueda defenderse.
Es para mi sorprendente y profundamente angustiante darme cuenta que nuestra sociedad está produciendo este tipo de personas, sádicas, perversas, psicópatas con altos grados de peligrosidad, me pregunto ¿Como son las familias donde se gestan estos seres inhumanizados? Ya que es evidente y está científicamente comprobado que los psicópatas no nacen así, se hacen.
Ya hemos leído durante años en distintos medios escritos de comunicación que en México existen niños sicarios, niños violadores, niños asaltantes, niños roba autos, niños parricidas. El hombre desde su infancia se está volviendo contra el mismo hombre, se están creando generaciones de depredadores cada vez más especializados en las técnicas de la “muerte”, es más, hasta hay una especie de religión en la que adoran a la “santa muerte” y lo que es peor las muchachitas actuales se embelesan con los temas de vampiros guapos e inmortales que “subsisten” asesinando personas mediante el desangramiento en una especie de beso que ¡ ahora hasta resulta romántico!,  entre los adolecentes y adultos jóvenes se han creado nuevos grupos sociales, perdón, quise decir tribus urbanas como lo son:  Los emos , los góticos (dark, darki, darketo), los neo góticos, los frikis, que se autolesionan, mutilan sus propios cuerpos produciéndose cicatrices espantosas, se tatúan, se hacen piercings en partes insospechadas del cuerpo, o son ateos o practican la Wicca o el culto Satánico, o son homo sexuales o bisexuales participando de prácticas sadomasoquistas. El llamado por Freud impulso de muerte predomina en la actualidad, a todos nos llama la atención lo inanimado más que lo animado y vivo, preferimos el carro a caminar, preferimos el humo del cigarrillo al aire fresco, preferimos llevar a nuestros hijos al centro comercial que al parque, preferimos estar metidos en el chat o el faceboock que poner atención a nuestros hijos o esposos, padres y compañeros de trabajo aún y cuando están justo hablando frente a nosotros, “estamos con ellos pero no estamos” como unos auténticos fantasmas...
¿Soy solo Yo la que ve esto inusual y enfermo o es una dolorosa realidad que debemos cambiar inmediatamente?

viernes, 27 de mayo de 2011

Primero me amo , luego existo

“El amor solo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales” Erich Fromm

Una de las preguntas que para mí necesitaban respuesta de manera inminente en mi vida era: ¿Por qué escogí tan mal a mi pareja? Yo me case a los 30 años y había tenido un noviazgo de dos años con un profesionista al igual que yo, Él es dos años mayor, ambos habíamos sido maestros a nivel preparatoria y universidad. Ciertamente también había diferencias, Yo había estudiado Leyes y el Medicina, Yo tenía tres empleos y el uno, yo ya había alcanzado el éxito profesional y era económicamente autosuficiente y el aún no, de hecho estaba estudiando leyes como segunda carrera y ejercía la medicina muy poco; en aquel entonces lo invite a formar parte del despacho donde yo participada y donde teníamos amigos comunes, en más de una ocasión lo apoye para cubrir algunos gastos que le correspondían, le preste dinero para comprar una mesa de exploración e hice que se la trajeran hasta el consultorio unas horas antes de la ignauración del nuevo despacho y consultorio; como mi compromiso de intimar con El era en serio, le conté todos los secretos familiares, le confié detalles de mi vida que no había confiado a nadie más y cuando él me platicó que tenía casi dos años que no le hablaba a su hermana se me hizo raro pero no le di importancia, luego me contó que su mamá lo golpeaba mucho de niño y que él no le tenía ningún cariño, ni respeto, al igual que a su padre  a quien además no le tenía ni pisca de agradecimiento, no obstante que le había pagado su carrera universitaria en una escuela privada a muy duras penas y con muchos sacrificios; aún y con todas esos banderines de alerta y señales, yo simplemente no las vi como tales, creí que con mi amor Él podría liberarse de toda la amargura en la que vivía y dejar atrás la ira con la que revivía los recuerdos de su infancia inmersa en la pobreza y la violencia.
El era un niño herido con el que yo fácilmente empaticé (a nivel inconsciente más que consiente) y su condición satisfacía plenamente mi necesidad de dar amor, de hecho recuerdo muy bien una conversación que tuve de adolecente con mi mejor amiga en la que le dije que Yo creía que al mundo venían dos tipos de personas, unas que estaban en este mundo para dar amor y otras para recibirlo, por supuesto que tener esta creencia por casi toda mi vida adulta me costo muy cara, y me trajo mucho sufrimiento, pues era una creencia que me limitaba a dar, sin esperar recibir  amor, que me impulsaba a ceder constantemente sin esperar retribución de algún tipo, se comprenderá que los siete años que duro mi matrimonió así fueron; yo me desvivía por complacerlo,  por demostrarle que lo quería mucho, (para lograr esto me case con Él a escondidas de mis padres y por bienes mancomunados) que la vida debía verse con optimismo y obviamente no lo logré jamás; el tiempo trascurría y yo me sentía cada vez más triste, puesto que siempre había estado acostumbrada a que si me esforzaba en algo lo lograría y creía que “El amor todo lo puede” o tal vez deba decir, que estaba a acostumbrada a creer que YO LO PODIA TODO, era una mujer que simplemente “amaba demasiado”.
La Dra. Robin Norwood en su libro “las mujeres que aman demasiado”, al respecto refiere lo siguiente: “No pretendo implicar que las mujeres sean las únicas que aman demasiado. Algunos hombres practican esta obsesión con las relaciones con tanto fervor como podría hacerlo una mujer, y sus sentimientos y conductas provienen de las mismas dinámicas y las mismas experiencias infantiles. Sin embargo, la mayoría de los hombres que han sido dañados en la niñez no desarrollan una adicción a las relaciones. Debido a una interacción de factores biológicos y culturales, por lo general tratan de protegerse y evitar el dolor mediante objetivos más externos que internos, más impersonales que personales. Tienden a obsesionarse por el trabajo, los deportes o los hobies, mientras que la mujer, debido a las fuerzas biológicas y culturales que la afectan, tiende a obsesionarse con una relación, tal vez con un hombre así dañado y distante. “
Yo me involucré con un hombre que mayormente vivía desconectado de sus emociones, sin embargo hay una que prevalecía en su interior y era la ira, ese era el motor que movía su vida, de esa manera su mal humor, su mal “genio” y su amargura lo protegían de establecer una relación de amor y confianza reciproca, definitivamente temía involucrarse en una relación intima conmigo, ahora lo entiendo, antes por supuesto que no y esa falta de intimidad tanto emocional, psicológica y finalmente sexual, me producía un gran dolor, recuerdo haber llorado mucho, por muchas días y noches, tanto que fui cayendo en una depresión profunda, no podía entender cómo era posible que el hombre que había escogido para esposo y padre de mis hijos no me amara, ni siquiera me respetará y por el contrario se enfureciera conmigo por ser “una chiyona”, manipuladora  y chiqueada acostumbrada a salirme con la mía; bueno al menos eso era lo que me decía los días que me dirigía la palabra, pues había meses enteros en los que a pesar de vivir en la misma casa, ni siquiera me volteaba a ver. Es obvio que esta última parte ya entraba en la categoría de violencia psicológica además de verbal y la que finalmente se convirtió en física.
Por supuesto que la violencia intrafamiliar no tiene ninguna justificación, sin embargo para mi, como ya lo expuse, lo importante no era encontrar una justificación donde no la hay, pero si una explicación a lo que ocurrió, como de ser una mujer fuerte, exitosa y alegre me convertí en espacio de unos años en una mujer con sobre peso, deprimida y  abatida completamente.
Ahora sé, que fue una combinación de dos cosas, la primera de ellas es que Yo también fui una niña herida, a la que desde muy pequeña se le encomendó la tarea de cuidar de su madre, cuando debió haber sido completamente al revés, además no me fue permitido expresar mis emociones de tristeza, ira y de cualquier otro tipo (pues las niñas que tienen una cara triste o de enojo se ven feas y calladita te ves mas bonita) ya que eso produciría mas sobresaltos entre mi padre y mi madre que de por si tenían una relación conflictiva, entonces tuve que aprender a ser “la niña invisible”. La Dra Norwood al referirse a los niños invisibles los describe de la siguiente manera: “Ser invisible significa nunca pedir nada, nunca causar problemas, nunca hacer ningún tipo de exigencias, La hija que elige este rol evita escrupulosamente agregar cualquier tipo de carga a su tensionada familia. Se mantiene en su habitación o se funde con el papel de las paredes (en mi caso, yo desaparecía todo el día y me refugiaba en casa de mis amiguitas) habla muy poco y es muy reservada en lo que hace. En la escuela no anda ni mal ni bien, apenas se la recuerda. Su contribución a la familia es no existir. En cuanto a su propio dolor, es insensible: No siente nada”.
El segundo factor que determinó mi mala elección de pareja fue la familiaridad que siempre había experimentado ante la sensación del dolor y la tristeza, pues desde niña los conocí a la perfección aun y cuando no las expresaba;  debido a los patrones aprendidos en mi infancia, fue el sufrimiento lo que daba la escusa perfecta para no ver lo que habia oculto en mi interior, ya que si sufría por el distanciamiento afectivo de mi marido podía atribuirle únicamente a El  y a su misoginia todo mi dolor.
Afortunadamente ahora tengo todo muy claro y he encontrado dentro de mi la propia felicidad, he aprendido que la única persona que estará conmigo siempre  y "hasta que la muerte nos separe" soy YO, por eso me esmero cada día por ser mi mejor compañía, admito que he superado muchos retos y el primero de ellos fue aceptar tal hecho, el segundo fue aceptarme como soy, identificando mis alcances y mis limitaciones respecto de las emociones de las otras personas y las propias; finalmente aprendí que solo mi autoconocimiento me asegurará la felicidad y la experiencia del amor, puesto que he aprendido a amarme a mi misma me siento habilitada para amar a alguien mas.

viernes, 20 de mayo de 2011

"El Rompecabezas , un testimonio de vida y valor"


Nunca había entendido tan claramente el significado de lo que querían decir con la expresión “recogiendo mis pedazos” hasta que al verme me di cuenta que literalmente así estaba, desquebrajada en mil pedazos, como un rompecabezas con las piezas revueltas que no tienes idea por donde empezar a armarlo. Así estaba yo el 28 de noviembre del 2008, el día en que decidí salirme de mi casa, había perdido todo y cuando digo todo es todo, mis pertenencias personales y por poco hasta mis hijas. Emocionalmente creo que todavía tenía menos, había perdido mi identidad, me encontraba muerta de miedo, abatida, desorientada y sin rumbo, la imagen que yo tenia de mi misma no se parecía en nada a la mujer que yo era en ese momento, hasta a mi misma me resultaba desconocida. No tenia idea de que seria a la mañana siguiente, mucho menos de cómo rehacer mi vida.
Así fue mi experiencia, mi primer contacto real con mi liberación después de haber estado sometida en una relación de maltrato extremo por muchos años.
Que me hizo llegar a ese punto? Creo que mi instinto de supervivencia y mi silenciosa inconformidad que no me permitía resignarme a aceptar ese modo de vida. La última agresión que había recibido yo había hecho contacto con la muerte, realmente sentí que me podía matar; de hecho, no sé si no tuvo el valor de hacerlo o yo la suficiente astucia para salir con vida. Claro, no toda mi vida fue así de intensa, pero mi historia fue tal como es la dinámica de la violencia, así como la narran los libros. Empezó a agredirme verbalmente, emocionalmente, sexualmente, anularme como persona, a cerrarme el círculo de amistades y familiares hasta hacerme sentir que sólo lo tenía a él. Sus agresiones cada vez fueron mas extremas, disfrutaba de verme totalmente indefensa, atemorizada y avergonzada, me di cuenta a manera instintiva que debía de moverme de ahí, además yo ya no veía en él arrepentimiento ni un poco de cordura, todas sus atrocidades las justificaba diciendo que lo hacía porque yo lo provocaba, prácticamente para su cabeza era porque yo me lo merecía. Por eso decidí irme, tenía miedo que la próxima fuera mas creativo o me matara.
Definitivamente yo no era una persona feliz, vivir controlando todo para que él no se alterara era una tarea muy agotadora, generalmente me sentía desanimada, cada día era un día mas, me daba igual mi cumpleaños, día de madres o navidad ya no me parecía a la persona que yo era.
Creo que mi deseo por sentirme bien y por entender su conducta me hicieron que buscara ayuda en libros, sitios de Internet información y terapia que por cierto fue muy útil, me empezó a abrir los ojos y me ayudó para que yo dejara de ver normal lo que no era normal y para que distinguiera lo que era un trastorno a un problema de pareja.
Como verán, no recibí inspiración divina y lo dejé, si hago este recuento es para que si conocen a alguien que este pasando esta situación, vean que es normal sentir miedo, que se vale hacer intentos, lo importante es no resignarte a quedar ahí, les aseguro que es mas difícil estar adentro que afuera. Yo también al principio negaba a mi misma que yo era objeto de violencia y cuando lo reconocí me avergonzaba decirlo porque creía que me iban a juzgar de tonta o no me iban a creer, pues ante los ojos de los demás era muy encantador, pero saben que fue lo mas maravilloso? Cuando confesé todo lo que por años callaba y lo abandoné, nadie me juzgó de tonta al contrario puedo afirmar que reconocieron mi valentía de enfrentarlo.
Desde luego, el cuento no termina ahí, recoger tus pedazos y armarte nuevamente, pero como dicen los comerciales, nueva y mejorada, requiere de mucho trabajo y voluntad. La violencia no terminó ahí y no creo que ha terminado, sigue dando sus patadas de ahogado, buscando la manera de amedrentarme y atemorizarme aun sin vivir juntos, él me conocía perfectamente y sabía que botón accionar para causarme miedo y paralizarme. Les aseguro que la única forma de detenerlo ha sido mi fortaleza, ni siquiera las leyes.

lunes, 16 de mayo de 2011

Anatomia de una infidelidad parte dos

Según el diccionario de la real academia española infidelidad es:  La falda de fidelidad que a su vez se define como “Lealtad, observancia de la fe que alguien debe a otra persona” se entiende por fe en este contexto a la palabra que se da o promesa que se hace a alguien con cierta solemnidad o publicidad, estas conceptualizaciones son objetivas pues las encontramos dentro de las paginas frías de un diccionario ampliamente aceptado, sin embargo desde el punto de vista afectivo ¿Cómo podemos determinar que una persona le es infiel a otra? ¿Son los mensajes de texto insinuantes o con contenido sexual entre personas del sexo opuesto, infidelidades? ¿Son las relaciones por internet y lógicamente a distancia, infidelidades?  o ¿Se requiere de la existencia de la “copula”?  mismo que es otro concepto también objetivo, físico y muy real distinto de las relaciones virtuales.
Cuando hablamos de la palabra dada a alguien con cierta solemnidad inmediatamente me viene a la mente la frase que se pronuncia en el altar y ante la presencia de testigos que dice “te prometo ser siempre fiel en lo prospero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida”, considero que más solemne que eso no puede poner. En adición a ello, tenemos la firma del contrato matrimonial, el cual además de solemne es formal y contiene básicamente la expresión de la voluntad de ambos contrayentes y en lo sucesivo cónyuges, de unirse en matrimonio, todo esto está muy bien…pero… ¿hasta cuándo? En el fondo de mi mente escucho una voz que me susurra “haaassta que la mueeeerte los ssepareeee” y en términos jurídicos “de manera indefinida y/o hasta que sobrevenga una causal de divorcio”.
Comprendo con suficiente claridad que hablar de la infidelidad es sumamente complicado, sin embargo no es imposible si consideramos sus elementos más básicos dentro del contexto de nuestra realidad mexicana; desafortunadamente en este punto debemos adentrarnos en las múltiples creencias machistas con las que hemos vivido y crecido dentro se nuestra sociedad, mas beata que liberal y mas hipócrita que autentica. Hemos escuchado decir infinidad de veces a nuestras abuelas y posiblemente a nuestras madres: “Todos los hombres son iguales”, “Ellos tienen sus necesidades, además, no las pueden satisfacer con la madre de sus hijos”, “esas relaciones no cuentan, son pasajeras mijita, tu aguanta y ya verás que pronto regresa” “la mujer debe hacerse de la vista gorda, porque si lo enfrentas te va a decir que si es cierto y luego ¿que vas a hacer?” o el clásico y como si fuera su culpa : “La que busca encuentra “ o “esas son sus capillitas pero YO la catedral”, en realidad todo este asunto se puede poner inclusive más ridículo, pero no es el caso, lo importante es saber cómo se desarrolla una relación amorosa sana, para ello diremos primeramente que existen autores que afirman que el concepto de fidelidad refleja una necesidad psicológica, la necesidad de una cierta seguridad, de que la pareja no va a abandonar al otro o la relación en cualquier momento. Así también interpretamos el sentido simbólico del contrato matrimonial: los cónyuges dicen uno al otro haciendo una especie de pacto: “yo necesito que no me abandones en cualquier momento para poder vivir con cierta seguridad, confiabilidad, poder invertir en un proceso o historia de amor, para poder entregarme a ese proceso sin dudas y completamente. Así como yo preciso de eso, sé que tú también lo precisas, porque es un proceso de a dos, y por eso yo me comprometo a no abandonar la relación. Todo eso por un tiempo razonable, por lo menos, y si sentimos la necesidad de cortar o terminar el proceso, deberemos compartirlo y conversarlo mutuamente, pues forma parte de la confiabilidad”. Sin embargo creo que el comprometerse en una relación amorosa debe tender a satisfacer las propias necesidades y no las necesidades o miedo al abandono del otro, no obstante pienso que es sano que al asumir en compromiso sea natural esperar que el otro igualmente se comprometa con nosotros, de lo contrario estaríamos en una situación de desigualdad que a la larga podría conducir a la separación y/o sufrimiento.
Una vez asumido el compromiso y siendo este reciproco ¿Que sigue? .
No se requieren pensamientos rebuscados ni contar con el don de la clarividencia para saber que habrá dificultades y problemas que resolver durante la vida de la relación, siendo este un punto muy importante, puesto que en la mayoría de las parejas en lo particular las muy jóvenes podemos notar que no se cuenta con suficientes herramientas para la solución de conflictos, no existe además un autoconocimiento adecuado y profundo para establecer con toda precisión que se quiere y espera de uno mismo y la pareja en cuestión, entonces entran en juego las propias creencias del individuo, por ejemplo en el caso de los hombres tal vez podrían pensar que la mujer debe permanecer en el hogar y atender al marido o que la mujer es igual en el sentido profesional y crecimiento económico y debe aportar de manera equitativa al sostenimiento del hogar; y así diversas y muy variadas creencias entran en acción, ni hablemos todavía de cuando se adicionen a dicha pareja uno o dos hijos. He escuchado a muchos expertos opinar que el principal problema en las parejas es la falta de comunicación, honestamente como yo no soy experta no puedo afirmar lo mismo, sin embargo tiene bastante lógica y es del más elemental sentido común puesto que la comunicación entre los individuos fomenta los lazos de afecto, de amor, filiales y  de amistad, etc.
Nos dice la terapeuta familiar Annette Kreuz que en la terapia de pareja, las pautas y las estructuras de poder son el campo de trabajo terapéutico constante. En la fase de constitución de la pareja, ésta elabora unas pautas de interacción que son la base para las expectativas que tendrá cada uno del otro en el futuro común. Algunas reglas que surgen de estas pautas pueden ser explicitas, como por ejemplo “Ambos vamos a apoyarnos para poder finalizar los  estudios” o “como yo odio a mi familia, sólo tenemos contacto con la tuya”. Sin embargo, la gran mayoría de las reglas alrededor de cómo, cuándo y quien hace que, se elaboran de manera implícita. Muchas veces, ninguno de los componentes sabe a nivel consiente la regla que espera seguir. Se habla de contratos implícitos e inconscientes. Estos contratos implican toda clase de aspectos vitales, tanto cognitivos, como emocionales y comportamentales. Lo que uno espera del otro, con respecto a la fidelidad, implica la cabeza, el corazón y los órganos sexuales. Hay autores sistémicos que parte de la idea de que la base de cualquier interacción significativa lo constituyen triángulos y no diadas. Goldbeter habla de terceros más o menos pesantes. En una relación de pareja estable, la distancia entre los dos cónyuges es menor (es decir, hay mas intimidad) que la que pueda existir con cualquier otra persona. En el momento en que aparece una relación extramarital, la distancia entre la persona involucrada y su pareja habitual aumenta, mientras que disminuye con la o el amante, pudiendo invertirse totalmente los lugares.
En este orden de ideas debemos entender que entre mayor sea la intimidad (psicológica y sexual) entre los miembros de la pareja, llamémosle para efectos prácticos, marido y mujer, mayor será su apego, puesto que la pareja ( ejem: la esposa) en la vida adulta es la mayor figura de apego y principal confirmadora de la propia identidad (del marido), luego entonces, al aparecer una tercera persona en la escena se pierde esa vinculación de apego e identidad y entre menor sea la intimidad con la esposa, mayor el distanciamiento y mayor posibilidad de ruptura, los enfados y los conflictos afectan a la pareja en el sentido de disminuir tanto la intimidad psicológica como la sexual. Se sabe que existen parejas que son evitativas de los conflictos y niegan sus diferencias tratando de ser muy amables entre ellos y cuando se presenta la ruptura suelen decir “pero como pasó esto si nosotros nunca peleamos”. No obstante LA NO EXPRESION DEL ENFADO IMPLICA SU ACUMULACIÓN y tarde o temprano deberá liberarse esa presión, en ocasiones y de las más comunes es la somatización presentando dolores musculares de espalda, caderas (mujeres), cabeza o cualquier otra parte del cuerpo.
Por otro lado están las parejas evitativas de intimidad que utilizan las peleas como una forma de interacción circulante, esta circularidad es vivida como algo sumamente desesperante.
Por lo tanto podemos sanamente concluir que entre mayor sea la intimidad psicológica y sexual entre la pareja mejor el pronóstico para la perpetuidad de la relación amorosa entre ambos.