jueves, 17 de marzo de 2011

Si ofreces calidad de tiempo, ¡ tus hijos son tu mejor cliente!

La mujeres de mi generación que estamos en las cuatro décadas, definitivamente nos hemos creído el cuento del “tiempo de calidad”, “ser amigo de nuestros hijos” y muchos más. Lo que en mi experiencia puedo aportar es que ser mamá no sólo es una bendición sino que es una fortuna que debemos de atesorar. Es toda una experiencia, a veces difícil y otras muy gratificantes.
Coincido con el Dr. Scott Peck, a nuestros niños hay que admirarlos, cuidarlos y sobretodo amarlos, quien mejor puede hacer esa tarea sino su propia madre y hacerlo no por cumplir con nuestro deber sino por amor. En lo personal, puedo afirmar que amo a mis hijas y que comprendí lo que es el amor incondicional en el momento en que me convertí en mamá, lo vivo día a día, son mi prioridad.
En cuanto al tema que nos ocupa de la famosa calidad de tiempo, no creo que exista escala para medir cuánto es suficiente para que nuestros hijos se sientan amados, pero creo que son ellos los que nos ayudan a monitorear la cantidad y calidad de tiempo que debemos darles. En mi caso, a diario trato de encontrar el punto de satisfacción del cliente, que en este caso son mis hijas. Soy mamá de dos niñas, la menor que consume la mayor parte de mi tiempo (aun es muy pequeña) y la mayor (que ya entra en la adolescencia) que es mas independiente y a veces soy yo la que ruego por un poco de su tiempo; pero finalmente con sus diferencias de edades y necesidades, las dos ocupan no sólo de mi tiempo sino de mi atención. En ocasiones me es difícil encontrar el equilibrio en buscar la manera de repartirme entre lo cotidiano, las preocupaciones y las ocupaciones que uno tiene que resolver o el cansancio que como cualquier persona puedo sentir, inclusive la necesidad misma de darme un espacio para cargar las baterías y seguir adelante; y otras veces es me resulta muy gratificante y divertido el gozar de sus ocurrencias, escucharla reír cuando lee su face book, ver una película juntas, platicar o simplemente admirarlas y verlas crecer.
Creo que hemos dado una interpretación, conveniente o no, a la calidad de tiempo como si se refiriera a que no importa si es poco o mucho pero que sea muy divertido. En mi trabajo me relaciono en un 98 % con madres de familia y he escuchado a algunas cómo disfrutan convivir y formar a sus hijos y a otras que lamentablemente se expresan con una pesadez, como si fueran un lastre que tienen que llevar consigo o con el egoísmo de hacerlos a un lado por su beneficio personal. Si la calidad de tiempo la valoramos en función de cada momento que compartamos con ellos y la calidad con la que se los ofrecemos, desde el atenderlos cuando se despiertan, llevarlos al colegio, apoyarlos en sus tareas, conocer y convivir con sus amigos así como también de esa parte divertida que tenemos como papás, en la que nos podemos olvidar de las reglas y la disciplina. Si juntamos la calidad de todos esos pequeños momentos nos van a dar una presencia permanente, no importa si somos mamás de tiempo completo o de medio tiempo lo que importa es que sepan que estemos o no físicamente con ellos, pueden tener la confianza de que estamos en el momento que nos necesiten.
Las invito a que vivamos la riqueza de compartir el tiempo con nuestros hijos, a disfrutarlos y sobretodo a amarlos, eso es lo que nos va a ayudar a armarles sus alas para cuando llegue el momento puedan volar como seres fuertes, libres y felices.

martes, 8 de marzo de 2011

Yo, mujer.

¿Cuál es el significado actual de lo femenino? ¿Que connotaciones particulares tiene el ser mujer en los tiempos modernos? ¿Qué te viene a la mente cuando te preguntan: que se siente ser mujer? O mejor aún ¿En que piensas cuando dices “Yo soy una mujer….”
Se ha escrito bastante acerca de la búsqueda de la identidad femenina en los tiempos modernos, existen diversos autores, tratados y seguramente enciclopedias completas relacionadas con la femineidad, numerosas obras de teatro relativas a la sexualidad femenina con nombres tales como “los monólogos de la vagina y “porque los hombres aman a las cabronas”; existen psicólogos, psiquiatras, médicos, sociólogos, historiadores y demás eruditos que han emitido opiniones diversas de lo que es “ser mujer”, se han emitido teorías, a veces encontradas de lo que es la Psique femenina, algunas a mi parecer muy curiosas que involucran la teoría de la “envidia del pene” (En pocas palabras todas quisiéramos tener uno y como no lo tenemos sentimos hostilidad hacia a nuestra madre por habernos hecho mujer), “El complejo de Electra ( de Carl Jung) o de Edipo femenino“ ( Que se refiere al enamoramiento que tiene la hija de su padre  acompañado de celos hacia la madre) y “El deseo de la sumisión” (En el que se atribuye a la mujer un profundo apetito por el sufrimiento y donde la mujer disfruta al rendirse) Todas ellas avaladas por el mismísimo padre del Psicoanálisis Sigmond Freud.
Es posible entonces afirmar que el ser mujer indudablemente involucra la expresión de su sexualidad femenina, pues lo que es innegable es que los humanos estamos definidos por nuestro sexo, ya sea masculino o femenino, es claro que me refiero a la mujer occidental, ya que hablar de la mujer de medio oriente y musulmana, sería entrar en algo absolutamente desconocido para mí, lo que si sé, es que en aquellos países la identidad femenina esta vista completamente diferente, para ello recomiendo la lectura de Imam Ghazali (1050-1111) y más recientemente Fatimma Memissi ganadora del Premio Príncipe de Asturias de las letras en 2003, quienes por cierto expresan teorías contrarias a las sostenidas por Freud.
Lo que entonces también hace posible afirmar que las teorías existentes en la materia, no cumplen con el principio de la aplicación universal de la que gozan las “Leyes ”  y creo que lo más sano es comprenderlas todas en su justa dimensión, como teorías nacidas de la cabeza de otro ser humano igual de imperfecto de cualquiera de nosotras que en lo absoluto nos condicionan como “hembras humanas” a su estricta observancia  y aplicación. Entonces el ser mujer puede representar algo distinto para cada una de nosotras, por ello la pregunta: ¿Que significa para ti ser mujer? Y más importante aún, ¿Que estás trasmitiendo a tus hijas acerca del significado de ser mujer? Esto se pone interesante ¿verdad? Es decir, no únicamente somos responsables de nosotras y nuestras creencias sino de las que trasmitimos o mejor dicho implantamos en nuestras hijas e hijos, este es para mi el verdadero significado de la FEMENEIDAD Y MATERNIDAD RESPOSABLE, pues nuestras creencias nos definen, ya sea que nos impulsan o nos detienen, nos liberan o nos atrapan y lo mismo ocurrirá con nuestras hijas e hijos. Afortunadamente para nosotras cambiar es posible, por favor libérate de ese grillete que dice con letras fluorescentes: “ Es que así soy yo y ni modo!” , “Yo estoy muy  bien como soy al que no le guste pues, que me deje en paz!”. Esas palabras solo denotan tu estancamiento, tu conformismo, tu mediocridad y tu miedo. Si eres mujer, eres valiente, si eres mujer debes liberarte! para mi este es el verdadero sentido de la liberación femenina que nada tiene que ver con la quema de los “sostenes” ni la posibilidad de tener dos trabajos con un montón de horas extras, creo que AQUÍ es donde la liberación femenina toma su sentido: ¡Liberadas de condicionamientos sociales, teorías psicológicas, tabúes, traumas, complejos y dogmas¡, Solo nosotras, en nuestra individualidad tenemos el poder de decidir que piezas utilizamos en nuestra  reconstrucción, podemos, si queremos, cambiar nuestras creencias limitantes por otras que sean potencializadoras, ésta es la maravilla del Libre Albedrio! podemos decidirlo TODO! Te invito a que veas en tu interior e identifiques cuáles son tus creencias limitantes acerca del significado de ser mujer, revísalas detenidamente y las que no te sirvan para crecer, CÁMBIALAS! AHORA!, INMEDIATAMENTE!

miércoles, 2 de marzo de 2011

"Tiempo de calidad" Mito de la mamá moderna

Me atrevo a escribir por que se de lo que estoy hablando, por supuesto que no necesariamente deben coincidir con migo todas la madres del mundo, sin embargo les quiero compartir que Yo me llegué a tragar el cuento de que a los hijos debemos darles tiempo de calidad y no cantidad... asi como lo leen es una vil mentira ! y para muestra basta un botón;  dice el Dr. Scott Peck en su libro la nueva psicologia del amor que "Cuando amamos alguna cosa, esa cosa es valiosa para nosotros y cuando algo es valioso para nosotros le dedicamos tiempo, tiempo para gozarla y tiempo para cuidarla. Observese a un adolescente enamorado de su automovil y véase cuánto tiempo dedica a admirarlo, a lustrarlo, a repararlo, a ponerlo a punto. o consideresé una persona madura que posee un amado rosedal y cuánto tiempo dedica a podar los rosales, a protegerlos, a fertilizar la tierra y a estudiarlos. Lo mismo ocurre cuando amamos a los hijos; destinamos mucho tiempo a admirarlos y a cuidarlos. les damos nuestro tiempo."

 Continúa diciendo que "El tiempo y la calidad del tiempo que los padres dedicamos a los hijos indican a los hijos el grado en que son valorados por nosotros, El sentimiento de ser valioso constituye una de las bases de la autodiciplina porque cuando uno se considera valioso se cuida a si mismo de todas las maneras que sea necesario. La autodiciplina implica cuidarse y estimarse a si mismo. El sentimiento de ser valioso- "SOY UNA PERSONA VALIOSA- es escencial a la salud mental y es la piedra angular de la autodiciplina. Ese sentimiento es un producto directo del amor parental. Y debe cobrarse durante la niñez".

Por supuesto que con esta lógica no podemos discutir en cuanto a que la calidad es mejor que la cantidad, es claro que la cantidad de tiempo que dediquemos a nuestros hijos DEBE ser  CON CALIDAD,  pues creo que de nada sirve estar en casa lavando trastes y recogiendo ropa todo el día , dando al bebe o al hijo un vistazo de vez en cuando; claro que se comprende que una mujer que se dedica a ser made y ama de casa prescisamente debe hacer ademas los quehaceres del hogar, pero he escuchado a amigas mías que dicen: "No soporto ver tirada la cocina, tengo que ponerme a arreglar todo para despues poderme sentar una rato con mi hijo ha  revisar  la tarea o leerle un cuento" otra me dijo; "para mi los sabados son sagrados" le pregunte  ¿ y que haces? "me pongo ha hacer todo el quehacer de mi casa, la dejo reluciente y lavo toda la ropa" y el domingo? pregunte;  ha! bueno, el domingo salimos en familia, Oye que bueno!!! ... pero antes tengo que dejar todo recogido". 

No se exactamente que clase de obsesión sea ésta o talez Yo soy la  desorganizada que los fines de semana que descanso de mi empleo Yo no hago quehacer,! Juego con mi hijo a los almohadazos, hago de desayunar, comer y cenar en mi casa, lavo algunos trastos, los que se ocupen, y la mayor parte de las horas, la paso junto a mi hijo, si literalmente me siento a un lado de él, platicamos si el quiere, me pregunta cosas como por ejemplo si existe alguna operación con la que podamos devolver a nuestra perrita la facultad de tener perritos, me cuenta cosas de su escuela, hacemos monos de plastilina, armamos cosas con los LEGOS.  Leemos asombrados el libro de ANATOMIA DEL CUERPO HUMANO. Debo confesar que esta actud no la tuve siempre, fue solo hasta que me di cuenta de que me habian engañado diciendome que podía dedicarles poco tiempo a mis hijos, siempre y cuando fuera tiempo de calidad.

Me atrevo a decir que me siento mucho mejor, algo en mi interior me dice que lo estoy haciendo bien, y mas lo confirmo cuando leo cosas como la que encontré en el libro "Mujeres visibles, madres invisibles' de la autora Laura Gutman que refiere en su capítulo  EL TIEMPO REAL DE DEDICACION EXCLUSIVA: "Cuando los padres consultamos por los "niños que no tienen limites", suelo sugerir una tarea muy difícil: que permanezcamos 15 minutos sentados en el cuarto del niño sin hacer nada, No es necesario que juguemos con el niño si él no lo requiere. Sólo observarlo y estar disponible. Aunque parezca increible, casi ninguna madre lo logra. Porque sonó el celular o porque regresamos tarde de una fiesta de cumpleaños o hicimos las compras o se enfermó la abuela. Concretamente no podemos ocuparnos 15 minutos al día con exclusiva a nuestro hijo, a quien denominamos "el sol de nuestra vida". Siempre hay situaciones prioritarias que atender, mientras los niños esperan. Permanecer quietos junto al niño, permite que el niño se aquiete. las madres hacemos lo contrario: cuando el niño está tranquilo, huimos "Aprovechando' QUE ESTÁ ENTRETENIDO. ENTONCES EL NIÑO INTERPRETA: CUANDO ESTOY TRANQUILO Y JUEGO SOLO, PIERDO A MI MAMÁ". EN CAMBIO , SI MOLESTO,  RECLAMO O LLORO MAMA SE QUEDA CONMIGO.