viernes, 29 de julio de 2011

Salvando a los niños, nos salvamos TODOS

Es muy difícil para cualquier madre pensar que el padre de sus hijos podría lastimarlos para hacerle daño a ella, o por su propia ineficacia para enfrentar sus carencias afectivas; lo inimaginable es que se pudiese atrever a asesinarlos, prenderle fuego a sus cuerpos, incendiar la casa y después darse el mismo un tiro para evitar enfrentar las consecuencias de sus actos. Esta dramática historia es lo que aconteció el 21 de junio de este año en Chula Vista California, Estados Unidos, cuando aproximadamente a la 1:37 de la madrugada de ese fatídico martes, los bomberos encontraron los cuerpos calcinados de un hombre y dos adolescentes dentro de una vivienda que ardió en llamas esa madrugada.
La autoridad de esa Ciudad Fronteriza con México catalogó el incidente como un homicidio - suicidio, el vocero de la policía indicó que los cuerpos presentaban una herida de bala y después fueron quemados, además los tres occisos fueron encontrados en distintas habitaciones de la casa. Las víctimas eran de 15 y 13 años de edad, el homicida fue el padre de ambos y aparentemente, la madre de los adolescentes estaba separada del padre, así que ella fue la única sobreviviente.
Una quisiera pensar que estos hechos son casos aislados, sin embargo algo terrible está ocurriendo al sur de California pues este homicidio- suicidio fue el cuarto que sucedió en el condado de Sandiego, durante los meses de mayo y junio pasados, el 13 de junio murió una mujer a manos de su esposo, el hombre sobrevivió a su intento de suicidio, gracias a la intervención de la policía.
El 2 de junio encontraron los cuerpos de Mary Alvarez, de 41 años y de sus dos hijos, de 12 y 10 años, después de que la policía encontró el cadáver de su pareja sentimental en un vehículo en una carretera de cuota también en Chula Vista CA. El 24 de mayo murió una madre con sus dos hijas, así como el padre de ambas, en esta ocasión los cuerpos del padre y las hijas fueron encontrados flotando en la piscina de la casa y el de la madre en la tina del baño dentro del hogar de la familia, al inicio de las investigaciones las autoridades estimaban que habían muerto ahogados pero las verdaderas causas de las muertes no se han dado a conocer, sin embargo aclararon que dentro de la casa encontraron una carta póstuma (típica en los suicidios) firmada por ambos padres.
El quinto caso de homicidio- suicidio se dio a conocer el día 4 de julio, cuando oficiales de la policía de Oceanside, California, encontraron los cuerpos de un hombre de 53 años de edad y una mujer de 43 años en su condominio y junto a ellos la nota con fecha del 24 de junio, en la cual el hombre indicaba que mató a su esposa y luego se quitó la vida.

Los acontecimientos aquí narrados, casi no se pueden creer, la pregunta obvia es ¿Qué hace a un hombre asesinar a su pareja y los hijos para luego suicidarse? Por supuesto que los datos de los verdaderos móviles en estos casos se desconocen y actualmente siguen bajo investigación; una puede empezar a racionalizar los acontecimientos con un montón de estadísticas que tienen que ver con la violencia intrafamiliar o con las evidencias de que aún después del divorcio los cónyuges quieren seguir controlando a sus ex parejas por medio de los hijos de ambos, pero todo esto solo serían conjeturas y  especulaciones de mi parte que no sé nada de esas cosas; sin embargo hasta por el ojo menos especializado se puede observar al menos un punto coincidente; El agresor es un homicida del género masculino.
De hecho son pocos los casos conocidos en los que la madre asesine a sus propios hijos y luego se suicide, como el de Marie Moore en Orlando Florida (2009), quien mató de un disparo en la nuca a su hijo y luego ella se mató, accionando la misma arma.  Estos hechos no son ajenos a nuestro país, pues apenas el 7 de mayo 2011, en Salvatierra, Guanajuato, México, Claudia Villagomez Lopez, de 28 años de edad, fue trasladada al hospital por su esposo después de que al llegar Este a su casa encontró a sus hijos de 8 y 10 años muertos en su domicilio y  a su esposa apenas con vida, quien al parecer había ingerido una gran cantidad de pastillas.
También habido quienes asesinan a sus hijos para ocultarlos por la vergüenza que envolvió las circunstancias en las que fueron procreados; como el caso de la maestra de biología Johana Andrea Macías, de 24 años, en Colombia que en junio de 2009 procreo un bebe, a los días fingió que le había sido secuestrado, sin embargo después se supo que ella por temor a un examen de ADN que le exigía su pareja sentimental, lo asesino y lo aventó a un barranco.
En este mes se llevo a cabo  un proceso penal que llamó la atención del mundo entero, el de Casey Anthony, una mujer de 25 años que en el estado de Florida, Estados Unidos,  fue enjuiciada y absuelta por homicidio en primer grado de su hija de dos años de edad y quien únicamente fue declarada culpable por haber mentido en reiteradas ocasiones a la autoridad acerca de la “desaparición de su hija” y no haberla reportado, sino has un mes después de ocurridos los hechos (obstrucción de la justicia) . Existen también casos documentados de abusos cometidos en contra de los propios hijos por madres que deliberadamente los enferman o lesionan  bajo el denominado síndrome de Munchausen, en el que Las madres causan daño a sus hijos y luego mienten sobre el origen de las extrañas dolencias para satisfacer su enfermiza necesidad de llamar la atención, a veces para salvar su matrimonio o ganarse la simpatía de los demás apareciendo como víctimas.
Estos son relatos terribles en los que es difícil saber quién es el auténtico victimario, que puede tomar la forma de Ingnorancia, la pobreza, la apatía, el maltrato y abuso  infantil, y de violencia hacia la mujer o tal vez de una depresión profunda, de algún episodio inclusive de locura temporal (excluyente muy socorrida en los juicios en Norteamérica) o de muchas otras, sin embargo, de lo que no puede quedar ninguna duda es de que las irrefutables víctimas son los menores, los hijos que seguramente esperaban recibir de sus padres amor y sobre todo protección y al final de sus vidas lo que encontraron fue a un padre o madre asesinos.
El Dr. Scott Peck; quien en su libro : “El mal y la mentira” sostiene la tesis de que el mal puede definirse como una forma específica de enfermedad mental y que debe someterse a la misma intensidad de investigación científica que se dedicaría a otra importante enfermedad siquiátrica;  Él afirma que cualquier terapeuta experimentado sabe que los padres que no quieren a sus hijos abundan y que la gran mayoría de esos padres mantienen al menos una simulación de ese amor; dice, además textualmente; “La víctima más típica del mas es el niño. Es de esperar que así sea, porque los niños no solo son los miembros más débiles y más vulnerables de nuestra sociedad, sino también porque los padres ejercitan un poder sobre las vidas de sus hijos que es esencialmente absoluto. El dominio del amo sobre el esclavo no es muy diferente del dominio del padre o de la madre sobre un niño. La inmadurez y resultante dependencia del niño exigen esta posesión de gran poder por parte de los padres, pero no excluyen el hecho de que este poder, como todo poder, está sujeto a abusos de varios grados de malignidad…“(sic).
Es importante que sepamos que en México TODOS podemos y debemos intervenir acudiendo a las autoridades a denunciar ya sea ante el DIF,  el Agente del Ministerio Publico o un Juez Familiar; cuando tengamos conocimiento de que un niño está siendo abusado, maltratado, que fue abandonado, o dicho en otras palabras, sea víctima de la violencia intrafamiliar;  la cual podemos definir como: un acto u omisión con la intención de dominar, someter, controlar, agredir física, verbal, psicoemocional o sexualmente a cualquier integrante de la familia con el propósito de causar un daño, esto es, una pérdida o menoscabo físico o mental a cualquiera de los integrantes de una familia.
En nuestro sistema judicial, cuando se trata de los derechos de los niños, la sociedad entera tiene la facultad de solicitar la intervención del Estado para que los niños sean rescatados inclusive hasta de sus propios padres. SALVANDO A LOS NIÑOS, NOS SALVAMOS TODOS.
Nota adicional: Los fundamentos legales para la observancia del interés superior de los menores; son Los artículos 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 3 y 4 de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes; 2, fracción I y 4, fracción I de la Ley de los Derechos de las Niñas y Niños en el Distrito Federal, en concordancia con los diversos preceptos 3 y 9 de la Convención sobre los Derechos del Niño (ratificada por el Estado mexicano y publicada en el Diario Oficial de la Federación el veinticinco de enero de mil novecientos noventa y uno) .

lunes, 27 de junio de 2011

Abre la puerta y entra en tu morada

Hablaba con mi hermano hace dos días de la manera en la que podríamos enriquecer su blog adicionando algunos videos  en los que yo le haría una entrevista  con preguntas que permitieran a los  seguidores de su blog (www.trans-formateyaconpacobazan.blogspot.com) conocerlo de una manera más personal e intima, de tal manera que mediante las preguntas correctas pudiese obtener las respuestas correctas y profundizar en el conocimiento que él quiere trans-mitir a todo el que quiera aprender las técnicas del la PNL (programación neurolingüística) y del networking.
Fue interesante escuchar su respuesta que obviamente fue positiva, ya que a la gran mayoría de nosotros nos cuesta trabajo intimar con el resto del mundo, no es sencillo, mucho menos fácil presentarnos ante los demás tal y como somos, especialmente cuando estamos en una posición de liderazgo como la que él tiene, considerando además que es un hombre latino, jefe de familia y modelo a seguir en su negocio de amway por literalmente “miles de personas”. Una de sus grandes fortalezas es siempre mostrarse tal cual es, como dirían los vecinos del norte, con mi hermano “Wath you see is wath you get”.  Esto puede sonar sumamente sencillo y sin ninguna atribución especial, sin embargo  el tema relativo a “mostrémonos como somos” tiene mucha tela de donde cortar, que va desde lo chusco hasta lo profundo, como por ejemplo lo que comúnmente ocurre cuando estamos buscando pareja, que es cuando mostramos lo mejor de nosotros, es más, hasta le ponemos un extra de atención, consideración y cariño (aunque fingido)  a todo lo hacemos, hacemos un esfuerzo por proyectar nuestra mejor imagen, mostramos la mejor versión de nosotros mismos; por supuesto lo que a veces no consideremos es que, el o la prospecto está haciendo exactamente lo mismo. ¡Es realmente de risa como al pretender engañar, nos engañamos a nosotros mismos!.
Mostrarse como uno es realmente, es una tarea de hombres y mujeres valientes que se conocen y aman a sí mismos ¿Que interesante, verdad? Pues, contrariu-sensu ( o al revés volteado) significaría que no mostrarse como uno es y el presentarse con una u otra mascara es equivalente a no conocerse y a no amarse.
Permíteme ejemplificar con una brevísima historia; imagínate que vas caminando por un lugar  habitual, digamos que caminas de tu casa a la casa de tu vecino, el que frecuentas más seguido y en la medida que te vas acercado te das cuenta que se va haciendo cada vez más familiar, al grado que cuando llegas, te encuentras ante una puerta que es igual a la de tu propia casa y tocas a la puerta como siempre lo haces, esperas unos minutos a que alguien abra y cuando lo hace, ERES TU!
Esa sensación es la que experimentas cada vez que inicias en el camino del autoconocimiento, es como tocar una puerta y tú mismo eres quien responde y te invita a pasar a la intimidad de su morada, donde habita tu Yo, donde se han recopilado tus recuerdos más remotos, donde habitan tus sueños, tus anhelos, tus miedos, tus creencias,  ahí dentro de esa morada esta TODO el conocimiento, todos los sentimientos, ahí está también TODO el amor a ti mismo y al mundo entero, ahí inclusive , aguardando con gran paciencia hasta la llegada de este día; esta lo Divino, porque Él también habita dentro de Ti!

viernes, 17 de junio de 2011

Insensible, solo hasta que duele.

Cuando presentimos que se avecina el DOLOR, nuestro instinto nos provoca huir de él, sin embargo en la mayoría de las veces no es posible huir cuando el dolor tiene que ver con circunstancias que involucran alguno de nuestros hijos, por ejemplo cuando enferman, cuando se lastiman, cuando nos dejan, cuando desaparecen o cuando mueren. Viviendo en Tijuana he tenido que asistir a mas servicios funerarios de los que debe asistir una persona quizá en toda su vida, doy gracias a Dios que no se trata de alguien de mi familia, pero sí de mis amistades, de quienes fueron mis compañeros de escuela, de mis vecinos y conocidos, la mayoría han muerto a manos de la delincuencia o como resultado de enfermedades terminales como el cáncer; ha sido particularmente doloroso para mi ver el sufrimiento con el que las madres de estos seres, lloran ante los cuerpos de sus hijos muertos. 
¡Es lo más doloroso que he tenido que presenciar en mi vida!
Me pregunto ¿cómo y cuando llega la resignación a esas personas que deben sobrellevar semejante pérdida?
Una tarde cuando me disponía a asistir a la misa en memoria de una amigo que había sido secuestrado y muerto; se lo pregunte a una Mujer mayor, gracias a quien aprendí lo poco o mucho que sé de la religión católica y le dije: ¿Como lo soportan, de dónde sacan la fuerza? señalo con su dedo índice hacia el cielo y contesto: de Él; ante esa respuesta tan sencilla pero determinante de su parte, me di cuenta que su fe en Dios, al menos en ese momento era mayor que la mía; y no me apena decirlo ya que también he aprendido que la fe en Dios no es una línea recta que permanece constante durante toda la vida, es más bien como una línea ondulante, con cúspides y valles, además, después de un valle profundo siempre encontraremos una cúspide mas alta; yo ese día me encontraba en el valle de mi Fe.
Recuerdo haber dicho a mi mejor amiga, que no sabía porque me afectaba tanto esa muerte, si nos habíamos dejado de ver por  más de 20 años, no éramos compadres ya ni siquiera vecinos, yo no conocía a sus hijos ni Él a los míos, de hecho recientemente nos habíamos vuelto a reencontrar en la vida. Quizá era porque de niños fuimos muy buenos amigos, recuerdo haber jugado mucho en su casa, enfadamos a sus hermanas mayores con nuestros gritos y carcajadas de chamacos, recuerdo perfectamente la cocina de su casa, me gustaba que había una mesa justo frente al refrigerador, su casa me parecía enorme era de color amarillo dorado, recuerdo el patio trasero de su casa donde había un salón pequeño  y en la parte de enfrente un jardín muy lindo lleno de rosales, los cuales por supuesto despelucábamos cada rato con la pelota cuando jugábamos a los quemados. El día de su velorio ( hace poco mas de un mes) Yo  no daba crédito cuando lo vi, ahí inerte, con todos los signos que acompañan a la muerte; piel pálida, ojos hundidos, cutículas retraídas, uñas amoratadas; algo dentro de mi todavía se resistía a creerlo y eso que lo estaba viendo!. Me convencí de que si era Él cuando vi a su madre abatida por el dolor, abrazada de su padre y Él a su vez de una de sus hijas; sentí un escalofrió acompañado de un sobresalto, como cuando lo sorprende a una algo que provoca susto y luego miedo y baje mi mirada rápidamente, lo dude un poco, pero me acerque… sentía como vergüenza de presentarme ante ella  con esa pena tan grande, y yo sin saber que carajos decirle! Era una muerte tan absurda! pero tenía como una necesidad de abrazarla y así lo hice; después me acerque hasta su hermana la mayor y me reconoció de inmediato, con ella si puede hablar algo, le dije que lo lamentaba muchísimo que últimamente nos habíamos encontrado de nuevo su hermano, otros compañeros de la primaria y yo, que aunque habían pasado muchos años yo lo apreciaba bastante, pues habíamos sido buenos amigos, “éramos unos traviesos contigo, pero, ya pasaron muchos años de eso”, le dije y ella con una casi imperceptible sonrisa me dijo: “fue ayer... fue ayer”, la abrace fuerte, me despedí  y sentada en una banca lloré la muerte de mi amigo.
El secuestro, la tortura, la mutilación de los cuerpos para infringir un mayor miedo en los familiares, las amenazas, la extorción, el homicidio, el abuso sexual, la pedofilia; son evidencias contundentes de que existe la maldad en el ser humano o ¿es acaso solamente mi interpretación de la realidad?
Erich Fromm en su libro “El corazón del hombre”; expresa que con la violencia está relacionado el impulso hacia el control completo y absoluto sobre un ser vivo, animal u hombre. Este impulso es la esencia del sadismo. En el sadismo, como se dijo en El miedo a la libertad,  el deseo de causar dolor a otros no es lo esencial. Todas las diferentes formas de sadismo que podemos observar se remontan a un impulso esencial, a saber, el de tener un dominio completo sobre otra persona, convertirla en un objeto desvalido de nuestra voluntad, ser su dios, hacer con ella lo que se quiera. Humillarla, esclavizarla, son medios para ese fin, y el propósito más radical es hacerla sufrir, ya que no hay dominio mayor sobre otra persona que obligarla a aguantar el sufrimiento sin que pueda defenderse.
Es para mi sorprendente y profundamente angustiante darme cuenta que nuestra sociedad está produciendo este tipo de personas, sádicas, perversas, psicópatas con altos grados de peligrosidad, me pregunto ¿Como son las familias donde se gestan estos seres inhumanizados? Ya que es evidente y está científicamente comprobado que los psicópatas no nacen así, se hacen.
Ya hemos leído durante años en distintos medios escritos de comunicación que en México existen niños sicarios, niños violadores, niños asaltantes, niños roba autos, niños parricidas. El hombre desde su infancia se está volviendo contra el mismo hombre, se están creando generaciones de depredadores cada vez más especializados en las técnicas de la “muerte”, es más, hasta hay una especie de religión en la que adoran a la “santa muerte” y lo que es peor las muchachitas actuales se embelesan con los temas de vampiros guapos e inmortales que “subsisten” asesinando personas mediante el desangramiento en una especie de beso que ¡ ahora hasta resulta romántico!,  entre los adolecentes y adultos jóvenes se han creado nuevos grupos sociales, perdón, quise decir tribus urbanas como lo son:  Los emos , los góticos (dark, darki, darketo), los neo góticos, los frikis, que se autolesionan, mutilan sus propios cuerpos produciéndose cicatrices espantosas, se tatúan, se hacen piercings en partes insospechadas del cuerpo, o son ateos o practican la Wicca o el culto Satánico, o son homo sexuales o bisexuales participando de prácticas sadomasoquistas. El llamado por Freud impulso de muerte predomina en la actualidad, a todos nos llama la atención lo inanimado más que lo animado y vivo, preferimos el carro a caminar, preferimos el humo del cigarrillo al aire fresco, preferimos llevar a nuestros hijos al centro comercial que al parque, preferimos estar metidos en el chat o el faceboock que poner atención a nuestros hijos o esposos, padres y compañeros de trabajo aún y cuando están justo hablando frente a nosotros, “estamos con ellos pero no estamos” como unos auténticos fantasmas...
¿Soy solo Yo la que ve esto inusual y enfermo o es una dolorosa realidad que debemos cambiar inmediatamente?